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ACTUAL
• Ver(se) y ser vista. Presentación y representación en América Central
• Archivo Doméstico
PASADOS
Verdades Parciales
i feel intoxicated. we feel intoxicated.
our bodies feel intoxicated.

Ana Vaz, A idade da pedra
EXPOSICIONES
Luciano Goizueta. Echo Chamber
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Contra la Forma


ACTUAL

Ver(se) y ser vista. Presentación y representación en América Central

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Archivo Doméstico

Al descifrar la multiplicidad de significados que han quedado inscritos, es posible reconocer dos tipologías de espacio igualmente reales: el geométrico, que define las distancias físicas con las que se construyen y otro basado en las emociones que estos evocan. Es por eso que muchas veces lo que es visible, caso de la fotografía, no acaba por expresar ese otro valor que es reflejo, a su vez, de la experiencia vivida, de la acción del cuerpo en movimiento [el movimiento que ha quedado inscrito] y, por tanto, imposible de capturar en una imagen estática.

Aún así, la fotografía me permite dirigirme en el camino hacia, despertando con su juego de sombras esas esquinas de la memoria que habían quedado empolvadas y sin visitar desde hace tiempo. Y por eso, al encontrar una fotografía vieja de la familia, aunque no aparezca yo en ella [ni alguien que haya conocido en ese sentido], reconocer una colina, estructura construida u objeto es todo lo necesario para embarcarme en mi viaje, hilando de a pocos las memorias que aún conservo, algunas un tanto trastocadas y otras bastante claras en mi cabeza aún.

En este estado de intimidad, de adentrarme en la historia familiar, hay instantes —materializados en la imagen fotográfica— que conectan este trazo interior a un sustrato externo, público, y que generan una serie de tensiones con respecto a ese sentimiento inicial, ahora expuesto en parte y en parte sellado para siempre: descifrado e indescifrable. Este espacio exterior, como prótesis de lo interno, acumula dichas imágenes y las transforma, quebrando con la chrono-lógica del instante para hacer de ellas algo divisible y, conforme el presente pasa y es perdido, estas lo mantengan intacto como un lugar irremplazable.






PASADOS

Verdades Parciales. Del archivo familiar a la construcción de la figura de la artista

La historia de mi abuela, Floria Pinto (18 de setiembre de 1923 - 1 de enero 2012), jamás será conocida. Lo que conservamos hoy son tan solo fragmentos, las ruinas de lo que alguna vez fue o quiso ser. Una serie de artículos y menciones, catálogos de exposiciones y textos componen un archivo en el que he estado trabajando, y del que hablaré más adelante, con la intención de acercarme —aunque de manera ilusoria— a la verdad.

No obstante, al enfrentarme a él, a su materialidad, lo que encuentro es una versión de ella fragmentada y a trozos. Frente a esta imagen, los recuerdos que conservo de mi abuela me hacen pensar en la persona que conocí; una mujer fuerte y delicada, divertida pero también malhumorada, dulce y fría a la vez. Confundida, me pregunto: ¿Será que no la conocí?

Conforme me fui adentrando en mi búsqueda, me di cuenta de que la figura que estaba intentando reconstruir (o, mejor dicho, deconstruir) era precisamente todas esas cosas; una persona llena de contradicciones. La que había conocido era tan solo una de las muchas versiones que existían de ella.





Exposiciones

Luciano Goizueta: Echo Chamber

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04 de agosto, 2021 - 01 de octubre, 2021

Reconocer en lo material su temporalidad implica realizar, al mismo tiempo, que todo lo que conocemos va a llegar a su fin, eventualmente. Vendrá un día, en el futuro, en el que nos será imposible recordar con claridad los espacios que transitábamos (las personas que veíamos día tras día) y, con ellos, el ritmo que nuestra vida solía llevar; nuestros hábitos, acciones e, incluso, el futuro que habíamos imaginado entonces, al estar ahí. Se trata de un pensamiento que surge posteriormente, al haber dejado esos lugares y a esas personas, en un intento por reconstruir algo que ya no está para volver, por medio del recuerdo, a esos espacios empolvados de la memoria.



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Contra la Forma


31 de abril, 2021 - 1 de mayo, 2021

Contra la forma es un diálogo entre dos artistas: Floria Pinto, escultura, pintora y grabadora cuya obra se extiende aproximadamente desde 1960 hasta el 2000, y Adriana Ramírez, artista contemporánea cuya práctica utiliza como medio principal el video. La unión de ambas propone una nueva forma de enfrentarnos a la historia desde una mirada actual. A través de ella, la serie de esculturas en madera expuesta se ve transformada, sublevando el significado de los cuerpos —el lenguaje que históricamente los ha nombrado— con el fin de  imaginar posibles futuros en donde estos no se vean limitados a una única definición, gesto lírico que se extiende más allá de la materia.

Así, la muestra anticipa la mirada del observador que proyecta con ella la realidad de su contexto, estableciendo de antemano la premisa de la forma como algo cambiante y multiple, que no puede ser definido o limitado.

Al entrar en este diálogo, la distancia temporal que separa la obra de ambas artistas se ve reducida a un único espacio (la sala de exposición) en el cual el tiempo deja de operar siguiendo las leyes que naturalmente lo rigen para situarnos en un punto suspendido en la historia —uno que hace posible identificar la persistencia de una serie de temáticas que devienen la propia experiencia femenina, hilo conductor de esta muestra.